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Tratamiento para Pacientes con Parálisis Cerebral

Mediante el término parálisis cerebral se describen un grupo de incapacidades motoras producidas por un daño en el cerebro del niño que pueden ocurrir en el período prenatal, perinatal o postnatal. La definición de PCI más ampliamente aceptada y más precisa es la de un "trastorno del tono postural y del movimiento, de carácter, secundario a una agresión no progresiva a un cerebro inmaduro" (Fernández, E.).

La parálisis cerebral constituye la causa más frecuente de discapacidad física entre la población infantil. Actualmente se contabilizan 2,8 personas con parálisis cerebral por cada mil habitantes. En España hay un total de 120.000 personas que conviven con ello. En España, alrededor de 1.500 bebés nacen o desarrollan una Parálisis Cerebral cada año.

CAUSAS

Las lesiones que provocan parálisis cerebral suceden durante la gestación, el parto o los primeros años de vida. Las causas pueden ser:

  • Prenatales (durante el embarazo): infecciones intrauterinas (especialmente virales), las intoxicaciones (sustancias tóxicas, medicamentosas), exposición a radiaciones, etc.
  • Perinatales (durante el parto): la anoxia, la prematuridad, los traumatismos mecánicos del parto y el desprendimiento placentario prematuro.
  • Postnatales: incompatibilidad sanguínea, las encefalitis y meningitis, problemas metabólicos, lesiones traumáticas y la ingestión accidental de sustancias tóxicas.

SEÑALES TEMPRANAS DE PARÁLISIS CEREBRAL

Las primeras señales de parálisis cerebral aparecen antes de los 3 años de edad, siendo frecuentemente los padres las primeras personas que sospechan algo. Estos niños alcanzan lentamente los logros y destrezas motores tales como el aprender a rodar, a sentarse, gatear, sonreír o caminar.

En los niños afectados se aprecia un tono muscular anormal. Cuando el tono muscular está disminuido (hipotonía) el niño parece flácido, relajado, y hasta abatido. Al contrario que cuando el tono muscular está aumentado (hipertonía) cuando el bebé parece rígido. En algunos casos el niño muestra un periodo inicial de hipotonía que progresa a hipertonía. Los niños afectados también pueden tener una postura desalineada, favoreciendo el uso de un lado de su cuerpo frente al otro.

OTROS SÍNTOMAS

A la parálisis cerebral, generalmente, se asocian problemas de diversa índole. Además de las alteraciones en el tono muscular, la postura y el movimiento (enlentecimiento, torpeza, desajuste, descoordinación, rigidez, debilidad, espasmos, movimientos involuntarios) pueden presentar otros trastornos: visuales (el más común es el estrabismo), auditivos (son poco frecuentes pero si el nervio auditivo está afectado pueden desarrollar hipoacusia o sordera), cognitivos (atención, concentración, memorización o procesamiento), emocionales (frustración, aislamiento, dificultad en la adaptación social, ansiedad), de percepción espacial (relacionar el espacio con su cuerpo) y del lenguaje (desde simples dificultades de articulación hasta una imposibilidad total para emitir una palabra comprensible).

TIPOS DE PARÁLISIS CEREBRAL

Según la distribución del trastorno neuromuscular o la topografía (parte del cuerpo afectada) se distingue entre:


  • Hemiplejía: Afecta a uno de los dos hemicuerpos (derecho o izquierdo).
  • Diplejía: Miembros superiores afectados.
  • Cuadriplejía: Los cuatro miembros están paralizados.
  • Paraplejía: Afectación de los miembros inferiores.
  • Monoplejía: Un único miembro, superior o inferior, afectado.
  • Triplejía: Tres miembros afectados.

Según donde se localice la lesión cerebral se clasifican y los trastornos funcionales asociados:

  • Parálisis Cerebral Espástica: Caracterizada por notable rigidez de movimientos con incapacidad para relajar los músculos. La lesión se sitúa en la corteza. Los síntomas más frecuentes son: hipertonía e hiperreflexia, que provocan rigideces y acortamientos, con su consecuente desalineación, dolor e incapacidad funcional. Precisan de tratamiento físico continuado para prevenir o paliar estos problemas asociados.
  • Parálisis Cerebral Atetoide: Se producen movimientos involuntarios que interfieren con los movimientos normales del cuerpo. Son movimientos de contorsión de las extremidades, de la cara y la lengua, con gestos, muecas y torpeza al hablar. Las afecciones en la audición son bastante comunes en este grupo, interfiriendo en el desarrollo del lenguaje. La lesión de los ganglios basales del cerebro parece ser la causa. El tratamiento de fisioterapia buscará estrategias de posicionamiento, control postural y coordinación de los movimientos, primando el trabajo de estabilización central así como de la contracción selectiva.
  • Parálisis Cerebral Atáxica: Caracterizada por las alteraciones en el equilibrio corporal, una marcha insegura y dificultades en la coordinación y control de las manos y de los ojos. La lesión se localiza en el cerebelo. En este caso, mediante la fisioterapia se trabajará para diseñar estrategias de equilibrio y control postural, así como en el trabajo de la musculatura estabilizadora de tronco y el entrenamiento de la marcha.
  • Parálisis mixtas: Combinado síntomas de las anteriores.


La Parálisis Cerebral no se pude curar. Pero cuando los niños reciben una atención adecuada que le ayude a mejorar sus movimientos y que le estimule, podrá alcanzar mayores logros y destrezas motoras que supondrán una repercusión importante en su calidad de vida.

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